"Piensa como un Halcón"...
De esta forma me responde el inconsciente. Hace ya dos horas que busco algunas plumas útiles que pueda utilizar para fabricar una nueva flecha primitiva. Es otra mañana de Bushcrafting, perdido en los rincones ocultos de la Montaña Mágica...y me he preguntado a mí mismo ...dónde están hoy las Plumas??
La flecha que hice la semana pasada -supongo que lo leíste- acabó por no volar suficientemente bien... Y era de esperar. Dos plumas en la cola, una caña excesivamente fina, poco peso... y probada además con uno de mis Arcos Primitivos más suaves -que aún así tiene sus 30#...bien buenas-...fue demasiado para ella.
Así que me he levantado con los primeros rayos del Sol, he hecho todo mi trabajo y he cumplido con mis reponsabilidades, y me he echado al Monte con una sola idea: repetir y mejorar el experimento de La Flecha. Porque de los errores se aprende, y la perseverancia es uno de mis mejores aliados.
Encontrar el brote recto de Viburno ha sido sencillo. Yo diría que conozco a casi todos los árboles y arbustos de esta Montaña. Un grupo de Yucas me ha proporcionado unas buenas fibras para realizar las ataduras. Después, he encaminado mis pasos dejándome llevar por los sentidos antaño dormidos, y he llegado a un páramo en el que con unas piedras de granito -o algo muy parecido -en geología reconozco que ando un poco "pez"- he fabricado una aceptable punta de flecha. Alguna herida en la mano ha sido el precio que he tenido que pagar por ella.
Pero ahora el Sol me achicharra en este día de puro azul luminoso, tengo sed, comienzo a plantearme abandonar porque no encuentro plumas. Pero el ejercicio no puede acabar así... Me esfuerzo e imagino...
Si yo fuera Halcón y hubiese cazado una paloma...seguramente habría sido por este campo abierto en el que avanzo con cautela y atención; aunque todavía no he encontrado ningún resto... es una zona de paso de las torcaces. Busco atentamente... Al final encuentro los restos de un reciente desayuno... Plumas secundarias esparcidas por el suelo...mmmm. Esta es la zona del impacto a tierra en el que ambas aves han caído. Busco alrededor... Un Halcón se esconde para desplumar a su presa, que quizás todavía viva ha luchado con frenesí resistiéndose a su destino. Encuentro una zona bajo los roblecillos bañada en plumón sobre la tierra... Aquí!, pero... el cuerpo y las alas... -que el Halcón ni se come ni se lleva- ... dónde están??... Y busco. Y tras varios minutos al fin encuentro el cuerpo devorado de una pequeña paloma urbana -reconozco la especie - que conserva el trofeo que necesito: plumas remeras!. Tomo el último elemento de mi flecha nueva, y a pleno Sol, trabajo rápido con la satisfacción de haber concluido lo que me había propuesto.
(...)
Unos días después subo a "entrenar" al Castillo. En realidad subo a probar la Flecha Dos con mi arco artesano primitivo- otra vez el nº8...- que estimo será el más adecuado por su fuerza.
Y tras algún incidente -pues el culatín se parte en el primer intento y tengo que rehacerlo con mi minúscula multiusos allí mismo, en "caliente"- ... finalmente la "flecha dos" vuela lejos. La punta no se rompe al caer sobre la hierba...bien!. No consigo tocar la diana...eso es lo de menos. Para mí, el ejercicio ha sido un éxito.
Y un aprendizaje impresionante. En todos los sentidos...
Te invito a ver el VIDEO...de las dos flechas...
